
supuesta strippers
Esta historia es de un pana que publico esto en su blog y me parecio muy gracioso.
Hace poco mencioné en un post que escribiría sobre visitas a bares de strippers. Hay cuatro historias que contar. Tenía pensado contar todas en un post, pero sería muy largo. Esta es la primera.
En el colegio tenía un amigo millonario y algo desequilibrado, vamos a llamarlo “Bam Bam”. A sus 18 años dijo que su hermana -que tendría unos 15 años- “estaba chévere, y si no fuera mi hermana se lo recostaría”. También dijo que entendería si su padre le fuera infiel a su madre, ya que su ella es “bastante fea; no entiendo como mi papá se la coge, con esa cuca peluuuuda que tiene”. Cuando terminamos el colegio se fue a EE.UU, y al año siguiente regresó a Caracas por unas semanas. Junto con otro amigo, “Meteoro”, salimos una noche a comer y beber. Bam Bam nos contó de como les daba sangría a las gringas, estas se la tomaban como si fuera un jugo porque no conocían esa bebida, y él hacía su movida cuando ya estaban borrachas. Si, está enfermo. Pero es divertido. Bam Bam no es el protagonista de la historia, pero no podía dejar pasar la oportunidad de contarles sobre él.
Después de unos tragos Meteoro convenció a Bam Bam de ir a un bar de strippers, sabiendo que el generoso Bam Bam pagaría las bebidas. Decidimos ir al Angelus, que era considerado el mejor de todos, y en esos días era el equivalente a Disneylandia para niños mayores de 18 años. Tarimas y tubos por todo el local. Decenas de mujeres espectaculares. Había un show en particular, con varias mujeres vestidas cómo dominatrices en cuero negro y con látigos mientras sonaba Du Hast de Rammstein. Desde ese día no puedo oír esa canción sin pensar en mujeres desnudas y juegos sadomasoquistas.
Era mí primera vez en un burdel. No sabía porque a las prostitutas también las llaman “ficheras”. No sabía que los mesoneros les daban una ficha a las prostitutas cada vez que lograban que les invitaras un trago. Vi a un mesonero poner algo en la mano de una de las que estaba en nuestra mesa, y ella lo escondió disimuladamente en sus botas. Mi inexperiencia me puso un poco paranoico y pensé que era alguna droga que quería poner en nuestros tragos. Le dije a Meteoro: “Chamo, la puta se escondió unas drogas en las botas, cuidado con tu trago”. Novato.
Después de unas horas bebiendo de la botella de whiskey que Bam Bam había pagado, este se fue a recibir un baile y Meteoro se fue a tirar con una prostituta. Como les dije, habían mujeres espectaculares en el lugar. Pero Meteoro escogió una que no era muy espectacular. La mujer promedio en cualquier discoteca estaba más buena que esta prostituta. Ella llevaba casi una hora en nuestra mesa, fingiendo estar interesada en lo que Meteoro decía mientras se metían mano y él le invitaba tragos que luego pagó Bam Bam. Es decir, ella estaba haciendo su trabajo. Al día siguiente le pregunté a Meteoro porque no escogió a una de las 23.457 mujeres más atractivas que había en el Angelus, y respondió que le hubiera dado pena con la mujer escoger otra después del esfuerzo que esta había hecho.
Eso es estúpido en más niveles de los que puedo contar.
Vamos a dejar el burdel por un momento. Alguien que paga por sexo está comprando un servicio. ¿Es inmoral y/o algo patético? Seguramente, pero vamos a ignorar eso por un momento. Yo acostumbraba a ir a una barbería donde trabajaba un viejo italiano bastante simpático. Cada vez que iba hablábamos de football, y me atendía bastante bien. Pero era un pésimo barbero, así que comencé a cortarme el cabello con otra persona en la misma barbería. Me sentí mal por el viejo porque sé que trabajan por comisión, pero no iba a pagar por un pésimo corte de cabello sólo porque el viejo era simpático. Ya saben a donde voy con esta historia: si vas a pagar por sexo, ¿por qué no escoger la prostituta que esté más buena?
El hecho que esté buena no garantiza buen sexo, pero no hay manera de saber esto sin tirar con la mujer, así que por lo menos escoge la que esté más buena. Tantos hombres como mujeres hacen esto siempre. Si debes escoger entre dos personas desconocidas, escoges la más atractiva. Si una mujer puede escoger entre dos desconocidos para bailar en una discoteca, escogerá el más atractivo. Entre dos mujeres desconocidas, los hombres escogemos la más atractiva para invitar a bailar.
De vuelta al burdel. Meteoro y yo apenas y teníamos dinero para pagar el estacionamiento, así que Meteoro pagó con la tarjeta de crédito sólo-usar-en-casos-de-emergencia que le habían dado sus padres. Yo me quedé disfrutando de los shows y terminando la botella.
Meteoro regresó en menos de diez minutos, con la mujer. Ambos tenían mala cara. Ella se quedó en nuestra mesa por otros cinco minutos en los que nadie habló. Se fue sin decir palabra, y le pregunté a Meteoro que había ocurrido. El condón se rompió cuando me lo estaba poniendo, y no tenía dinero para comprar otro. ¿Cómo que comprar otro? Los condones te los vende un tipo antes de entrar a los cuartos, y sólo tenía dinero para uno. La puta me dijo que podía darle sin condón, pero no quise. ¿Entonces pagaste -por la mujer más fea del local- y no tiraste?. Si. Ouch.
Todos sabemos que eso es mentira. En ese instante, yo sabía que todo era mentira, pero como buen amigo no dije nada. La verdad tiene dos palabras: eyaculación precoz. Pobre Meteoro. Muy rápido.
Me considero un buen amigo. Si alguien me necesita, voy a estar ahí para ayudarlos. Y con “ayudarlos” quiero decir que voy a estar ahí para reírme y señalarlos, avisarle a otros para reírnos y señalarlo todos juntos, y luego correr cuando llega la policía. Soy así de bueno. Pero en este caso no pude burlarme del pobre Meteoro. No esa noche. Y con “noche” quiero decir “por los primeros cinco minutos”.
Fuente:http://lacagada.wordpress.com/(espero que ya estes feliz jajajja)